Un manual educativo con un índice tan extenso requería una estructura adecuada, una correcta jerarquización de los contenidos y una exposición asequible. Para ello se emplearon recursos didácticos variados, como ilustraciones, cartografía, textos primarios y secundarios, breves biografías de personajes relevantes, etc. Cada unidad se completaba con las principales técnicas historiográficas desde un prisma práctico y una sección de actividades de entrenamiento para la PAU.
